Asesorías Técnicas en Calidad e Inocuidad Alimentaria

Certificación y calidad para la agroindustria: implementamos sistemas HACCP, preparamos su planta para certificaciones internacionales y aseguramos que su producto cumpla la normativa de cada mercado de destino.

La inocuidad es la llave de los mercados internacionales

Los compradores internacionales de alimentos —supermercados, importadores e industria— exigen sistemas de inocuidad certificados como condición de compra. Una planta sin HACCP implementado o sin preparación para una auditoría BRC o IFS queda fuera de los mercados de mayor valor. En Prunavita acompañamos a productores y plantas agroindustriales chilenas a cerrar esas brechas con asesoría técnica práctica y orientada a resultados.

Áreas de asesoría

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Sistemas HACCP

Diseño, implementación y verificación de planes HACCP y prerrequisitos (BPM, POES) en plantas de alimentos.

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Certificaciones internacionales

Preparación para auditorías BRC Global Standard, IFS y otros esquemas GFSI exigidos por compradores globales.

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Auditorías y diagnósticos

Auditorías internas, auditorías a proveedores y diagnósticos de brechas con planes de acción concretos.

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Normativa de destino

Cumplimiento de requisitos de mercados específicos: GACC China, FDA Estados Unidos y reglamentación de la Unión Europea.

Cómo trabajamos una asesoría

1. Diagnóstico inicial

Visitamos su planta y evaluamos el estado actual de sus sistemas de calidad frente al estándar objetivo.

2. Plan de cierre de brechas

Entregamos un plan de acción priorizado, con responsables, plazos e inversión estimada.

3. Implementación acompañada

Trabajamos junto a su equipo en la documentación, capacitación y puesta en práctica de los procedimientos.

4. Verificación y auditoría de ensayo

Simulamos la auditoría de certificación para llegar preparados a la evaluación real.

Asesoría integrada con la exportación

Nuestra ventaja es que no asesoramos desde la teoría: operamos exportaciones reales de ciruelas deshidratadas y otros productos, por lo que conocemos exactamente qué exige cada mercado y cada comprador. Si su objetivo final es exportar, integramos la asesoría con nuestra gestión integral de exportaciones y, si necesita equipamiento que cumpla estándares sanitarios, con la compra y venta de maquinaria agroindustrial.

Normas y certificaciones que cubrimos

Preparamos y acompañamos a su planta en los principales estándares exigidos por el comercio internacional:

Beneficios de certificar su planta

Certificar no es solo cumplir: es abrir puertas. Una planta certificada accede a mercados de mayor valor, reduce rechazos y reclamos, negocia mejores precios y construye una reputación sólida ante compradores internacionales que exigen garantías de inocuidad.

¿Qué norma le conviene: BRCGS, IFS o FSSC 22000?

Es la primera pregunta que recibimos, y la respuesta casi nunca depende de cuál norma es “mejor”: depende de quién le compra. Las tres están reconocidas por la GFSI, de modo que las tres sirven para acreditar inocuidad ante un comprador internacional. La diferencia está en qué exige su cliente concreto y en cómo trabaja cada esquema.

Norma Versión vigente Quién suele exigirla Enfoque
BRCGS Food Safety Issue 9 (agosto 2022) Retail británico e irlandés; cadenas de supermercados Muy prescriptiva. Define con detalle qué debe cumplirse y califica el resultado con nota
IFS Food Versión 8 (obligatoria desde enero 2024) Retail alemán, francés e italiano Orientada a la marca propia del distribuidor; evalúa cumplimiento por porcentaje
FSSC 22000 Versión 6 (en aplicación desde abril 2024) Industria alimentaria y multinacionales Construida sobre ISO 22000; más flexible, basada en gestión de riesgos

Un dato relevante para quien esté planificando su certificación: BRCGS abrió en enero de 2026 la consulta pública de la Issue 10, que cerró en febrero. Hasta que esa nueva versión se publique y transcurra su período de transición, las auditorías siguen realizándose contra la Issue 9. Certificar ahora no lo deja fuera: los esquemas siempre contemplan un plazo de transición para que las plantas ya certificadas se adapten.

Junto a la inocuidad aparece una segunda credencial que los compradores ya piden: la sustentabilidad certificada. El primer ciclo del Acuerdo de Producción Limpia de la ciruela deshidratada certificó a ocho plantas que concentran cerca del 68% de la producción sectorial, evaluando eficiencia hídrica, eficiencia energética y gestión de residuos. Qué exige ese estándar y por qué pesa en la decisión de compra lo revisamos en nuestro análisis de la certificación sustentable APL.

Qué evalúa realmente una auditoría BRCGS

La Issue 9 organiza sus requisitos en nueve secciones, y conviene conocerlas porque marcan dónde suelen aparecer las no conformidades:

  1. Compromiso del equipo directivo. La norma exige que un miembro de la alta dirección participe en la auditoría para analizar el plan de cultura de inocuidad. No es un trámite: es la sección donde más plantas fallan por delegarlo todo en el jefe de calidad.
  2. El plan de inocuidad (HACCP/APPCC). Análisis de peligros, puntos críticos de control y su verificación documentada.
  3. Sistema de gestión de calidad e inocuidad. Documentación, trazabilidad, gestión de reclamos y retiro de producto.
  4. Normas del establecimiento. Diseño higiénico, flujos, control de plagas, mantenimiento.
  5. Control del producto. Alérgenos, autenticidad, envasado, análisis de laboratorio.
  6. Control de procesos. Validación y control de las operaciones críticas.
  7. Personal. Capacitación, higiene y ropa de trabajo.
  8. Zonas de alto riesgo y cuidados especiales. Aplica según el tipo de producto.
  9. Requisitos para productos comercializados. Cuando la planta también intermedia producto de terceros.

En una planta de fruta deshidratada, las secciones que exigen más trabajo previo suelen ser la 2 (plan HACCP), la 4 (diseño e higiene del establecimiento) y la 5 (control de alérgenos y cuerpos extraños). Son las que requieren inversión real y no se resuelven con documentación de última hora.

Cómo es el proceso, paso a paso y con plazos

Una planta que parte desde cero —con buenas prácticas informales pero sin sistema documentado— normalmente necesita entre seis y doce meses hasta la auditoría de certificación. Una que ya opera con HACCP implementado puede llegar en tres a seis. Los plazos dependen de tres factores: el estado de la infraestructura, la disponibilidad real del equipo interno y la rapidez con que se resuelvan las inversiones que el diagnóstico revele.

Diagnóstico de brechas

Recorremos la planta contra el estándar objetivo y entregamos un informe de brechas priorizado. Aquí es donde aparecen las sorpresas caras: un flujo de proceso que cruza zonas limpias y sucias, una cámara sin control de temperatura registrado, un sistema de trazabilidad que no permite reconstruir un lote hacia atrás en el tiempo que exige la norma.

Cierre de brechas e implementación

Trabajamos junto a su equipo en la documentación —manual de inocuidad, procedimientos, registros— y en la capacitación del personal. Es la etapa más larga y la que determina si la certificación será sostenible o un maquillaje que se cae en la primera auditoría de seguimiento.

Auditoría interna y de ensayo

Simulamos la auditoría real con el mismo rigor del organismo certificador. El objetivo es que las no conformidades aparezcan con nosotros y no frente al auditor.

Auditoría de certificación

La realiza un organismo certificador acreditado e independiente —nosotros no certificamos, y esa separación es obligatoria en todos los esquemas GFSI. Acompañamos a su equipo durante la visita y en la respuesta a las no conformidades que se levanten.

No conformidades: qué son y por qué no hay que temerles

Casi ninguna planta sale de su primera auditoría sin observaciones. Lo que define el resultado es la gravedad. Una no conformidad menor se cierra presentando evidencia dentro del plazo que fija el esquema. Una mayor exige acciones correctivas verificadas y puede obligar a una visita adicional. Una crítica —contaminación demostrada, falsificación de registros— impide la certificación hasta resolverla de raíz.

Nuestro trabajo apunta a que las que aparezcan sean menores y cerrables con documentación, no estructurales. Por eso insistimos tanto en el diagnóstico inicial: una brecha detectada seis meses antes cuesta una fracción de lo que cuesta detectada el día de la auditoría.

Errores frecuentes que vemos en plantas chilenas

  • Documentar lo que no se hace. Procedimientos escritos por un consultor que el personal nunca leyó. El auditor lo detecta en la primera entrevista en planta.
  • Dejar la alta dirección fuera. La Issue 9 exige explícitamente su participación. Una gerencia ausente es una no conformidad garantizada.
  • Confundir HACCP con certificación. Tener un plan HACCP es el punto de partida, no el objetivo. La certificación evalúa todo el sistema de gestión alrededor de ese plan.
  • Postergar las inversiones de infraestructura. Un problema de diseño higiénico no se cierra con un procedimiento: hay que corregir la planta.
  • Elegir la norma equivocada. Certificar IFS cuando su comprador exige BRCGS significa pagar dos veces. Confirme el requisito con su cliente antes de decidir.

Por qué asesorarse con quien también exporta

La mayoría de las consultoras de inocuidad conoce la norma. Pocas conocen lo que ocurre después: qué pregunta un comprador chino sobre la trazabilidad de un lote, qué documento pide el SAG antes de un embarque, qué rechaza una aduana europea. En Prunavita asesoramos desde la operación real de exportación, no desde el manual.

Esa diferencia importa cuando hay que decidir dónde invertir: sabemos qué exigencias son realmente vinculantes para vender en cada destino y cuáles son deseables pero postergables.

También obliga a seguir la norma local, que se mueve. El Reglamento Sanitario de los Alimentos (Decreto 977/96) acumuló modificaciones durante 2026: texto consolidado en marzo y, desde abril, una precisión sobre cómo deben identificarse los azúcares en la composición de un alimento —lo que en fruta deshidratada obliga a revisar ficha técnica y rótulo, porque distingue los azúcares naturalmente presentes de los añadidos. Lo detallamos en qué cambia el Reglamento Sanitario 2026 para exportar alimentos desde Chile.

Preguntas frecuentes

¿Qué normas ayudan a implementar?

HACCP, BPM/GMP, POES y preparación para certificaciones BRC e IFS, además del cumplimiento de requisitos de mercados como China, la Unión Europea y Estados Unidos.

¿Por qué necesito certificaciones de inocuidad para exportar?

Porque los compradores internacionales las exigen como condición de compra. Sin certificaciones reconocidas, el acceso a mercados de mayor valor queda limitado.

¿Realizan auditorías a plantas y proveedores?

Sí: auditorías internas de preparación, auditorías a proveedores y diagnósticos de brechas con planes de acción.

¿Cuánto demora certificar BRC en Chile?

Una planta que parte sin sistema documentado necesita habitualmente entre seis y doce meses hasta la auditoría de certificación. Si ya opera con HACCP implementado, el plazo baja a tres o seis meses. Lo que más influye no es la documentación, sino las inversiones de infraestructura que revele el diagnóstico inicial.

¿Qué diferencia hay entre BRCGS, IFS y FSSC 22000?

Las tres están reconocidas por GFSI, así que las tres acreditan inocuidad ante un comprador internacional. BRCGS es la más prescriptiva y predomina en el retail británico; IFS Food es habitual en el retail alemán, francés e italiano; FSSC 22000 se construye sobre ISO 22000 y es más flexible. La elección debe partir de qué exige su comprador, no de cuál norma es mejor.

¿Qué versión de BRCGS está vigente en 2026?

Las auditorías se realizan contra la Issue 9, publicada en agosto de 2022. BRCGS abrió en enero de 2026 la consulta pública de la Issue 10, que cerró en febrero; hasta que se publique y transcurra su período de transición, la Issue 9 sigue siendo el estándar auditado.

¿Prunavita certifica la planta?

No, y no podríamos: los esquemas GFSI exigen que la certificación la realice un organismo acreditado e independiente de quien asesora. Nuestro rol es preparar la planta, simular la auditoría y acompañar a su equipo durante la evaluación real y en el cierre de no conformidades.

Fuentes consultadas para las versiones vigentes de cada norma: consulta pública BRCGS Issue 10, documentación de IFS Food v8 y FSSC 22000 v6. Actualizado en agosto de 2026.

¿Su planta está lista para los mercados más exigentes?

Agende un diagnóstico inicial y reciba un plan de acción claro para certificar su operación.

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